Clases de idiomas y apoyo escolar para niños
Un niño no aprende como un adulto. Por eso sus clases se preparan aparte, con materiales pensados para su edad y clases en las que casi no se nota que están estudiando.
Aprender jugando, pero en serio
Las clases se apoyan en juegos, canciones, cuentos, crucigramas, sopas de letras y dibujos. Hablo solo en el idioma que enseño: los niños son como esponjas, no les cuesta entender y reproducen los sonidos a la perfección.
Con los adolescentes el enfoque cambia: se trabaja sobre lo que están dando en clase, se corrigen las lagunas que arrastran y se prepara lo que viene, sin perder de vista que tienen que acabar hablando.
Primero la confianza, luego el francés
Con cariño se consigue la confianza de un niño o de un adolescente. He logrado sacar sonrisas en clase a alumnos a los que, al principio, el francés no les gustaba nada: para mí ése es el mayor éxito, incluso antes de que suban las notas.
Refuerzo del colegio y del instituto
Si la asignatura se les está atragantando, el apoyo escolar sigue el temario del centro y se centra en lo que de verdad les está frenando. Muchas veces no es la gramática: es una palabra que nadie les explicó a tiempo y que arrastran desde hace dos cursos.
Individual
Por videollamada, con toda la atención puesta en un solo alumno.
Grupo reducido
Hermanos o amigos del mismo nivel: más conversación y más juego.
Presencial
A consultar, según la zona y el número de clases.
Apoyo escolar
Seguimiento del curso, con el temario del colegio o instituto.
Lo que cuentan las familias
«Juan está encantado con las clases. Dice que está aprendiendo mucho y que se lo pasa genial. Aprende divirtiéndose.»
«Me alegro mucho de que las niñas hayan compartido contigo las clases de refuerzo de francés. Has sido de mucha ayuda para ellas. Bárbara siempre ha estado muy a gusto en tus clases.»
«Muchas gracias Christine por tu atención. Me ha gustado aprender los números contigo y más cosas.»
«Confiamos en seguir contando contigo el año que viene. Eres una MAGNÍFICA profesional y es una suerte tenerte como profesora.»